[a] Remontemos algunas proposiciones y elevémosla al grado de tesis.
La matemática procede por matemas que le dan su propia (propicia) institucionalidad.
¿Qué dice esta proposición ante nuestro par dialéctico de origen?
La primera indicaba que las matemáticas no proceden por una proposición.
La segunda, que las matemáticas proceden por una proposición.
El proceder de las matemáticas indica la procedencia de las matemáticas mismas,
su génesis, su genética.
El ámbito de su diver-gen-cia y de su conver-gen-cia
estará señalada por su propio proceder.
[b] Proceder[1]
De estar pre-cedido por una pro-posición,
Esto, indicaría que la posición de las matemáticas como géneridad de lo génico matemático,
Uno
tendría esta generidad por la ley misma que ordena y disciplina cualquier ejercicio pensante.
El matema tendría que ser esta misma proposición
Que procede en tanto que ella,
pre-colocándose en su pre-posición,
pre-dispone el despligue del ejercicio pensante de las matemáticas.
[c] A tal respecto
El matema, de presentarse,
se presentaría siempre, y desde siempre,
bajo los parámetros de los signos y sus proporciones acaecientes
al claro de la re-presentación.
El presentarse del matema
ya siempre (y desde siempre) sería la re-presentación del matema en su matematicidad.
Lo presente del matema tendrá que ser la propia regulación de las proporciones que
los signos ocupan y pueden ocupar respecto al espacio que el presentarse del matema confiere, presenta.
[d] Paréntesis
Un matema no re-fiere, con-fiere; no re-flexiona, con-fecciona el ente.
Pre-disposición al uso acaecente del acontecer-instancia y quantum del quién:
Matema,
Que en tanto (quantum) presente factuante de sus presencias,
Re-presenta su propia comedia de equívocos y con-fusiones,
(posición-escena) ante la re-iteración de sus iterencias.
[e] Iterencia. Presencia y factorización de lo presente en tanto presente.
[f] Créditos, inversiones y réditos[2]
Si las matemáticas no proceden por proposición lo presente en tanto presente se presentaría desde el venir del signo matemático a la presencia. La re-presentación no sería el matema en tanto matema, sino el procedimiento mismo de la mente ante lo presente venido. Toda presencia se factualiza en el teatro de la conciencia.
Pero si el matema no es la re-presentación de lo presente, el matema sería el propio venir de lo venido al matema. Aportación particular del teatro a la presencia de lo presente. Los signos serían el arribo de la conciencia a lo real.
Nos hemos vuelto a encerrar.
[g] Si antes nos cuestionamos sobre sí respecto a nuestra segunda tesis sustituíamos la proporción por el enunciado y preguntábamos si las matemáticas procedian por enunciado, las matemáticas ¿podrían prescindir del símbolo para proceder a su meditación, a su diseño y a su peculiar puesta en escena?
[1] De-potenciación.
[2] Créditos, inversiones y ganancias
No hay comentarios:
Publicar un comentario