lunes, 21 de marzo de 2011

VIII

Imaginar y Decir

El imaginar el decir y el decir del imaginar.

Imaginar: Presencia, inauguración de la discursividad = Ontología
¿Surgir del lenguaje? [1]
Toda presencia es una presencia para quien.
¿Para quién de la presencia? à Tiempo[2]

Decir: Pragmática de la presencia, institución de espacios eventuales à representación.

Imaginar y Decir à Ima-gen-emos à Fundamento de la dialéctica:

Poder es posesión técnica de la verdad,
posicionamiento posicionante del instante. (ORIGEN)


(ORIGEN)

SER-DEVENIR (à trans-ito iterante re-iterativo: tres tiempos en cada verso)

Libertad es tal posicionar del posicionamiento:
Señorio: Fundamento, in-tensividad, ex-tensivo à Matemáticas de la autonomía.

Matemáticas y dialéctica : No. Las matemáticas son y no-son con proposición y sin proposición. Su fundamento no el lógico, lingüístico o dialectal, aún cuando son (¡y no-son!) con base en cualquier instancia.

[1] Fisiología
[2] ¿Quién es el tiempo? Cfr. Heidegger y la conferencia del tiempo de 1924.

VII

Iteración

De la plasticidad procede toda in-ferencia.
La plasticidad pura es el vacío: dis-ponibilidad del ente en tanto ente: Plástico.
Multiplicidad infinita del ente.

Metaplasticidad: re-densión del ente.
Densión, redención, Densidad del ente.

VI

Mito de la carne, el viento y el lenguaje.

Por un momento suspendamos la totalidad de los juicios. Practiquemos una genomenología de la fenomenología.

Supongamos que no hay tiempo. Que todo lo que es “que”, es todo “que” en todo en tanto ser.
Llevemos la totalidad de las representaciones del universo a su Uno único universal.
¿Qué sucede con tiempo y espacio?

Dentro de tu mente es ese espacio, secreto, has estado ahí. Lo has visto, lo has iterado con tu propio ser. Eres. Ahí es la mano de Dios, tómala, cuando quieras, que no tenemos qué temer. Nada. Es cuando tu cuerpo y tu mente son uno y lo mismo, idéntico, igual.
Ahí te espero, ahí te tiento mi mano también.

Autonomía y dominio. Nomos y dominios.

Trans-versión

“Tómala, cuando quieras” El ser y el querer.

Asistentes e ingenieros

El conjunto absoluto del absoluto simplemente dice =.
Qué = Qué
¿?=?¿
Todo signo = dice uno y el mismo signo original, sismo-signo.
¿? = Mundo
¿? = Visión de lo existente.
¿Cuál es cuál?
¿Soy quién Soy?
¿Yo soy Yo?
¿Hoy es Hoy?

¿Ahora?
¿Visión de visiones?
¿= = =?

martes, 22 de febrero de 2011

V

[a] Remontemos algunas proposiciones y elevémosla al grado de tesis.

La matemática procede por matemas que le dan su propia (propicia) institucionalidad.


¿Qué dice esta proposición ante nuestro par dialéctico de origen?

La primera indicaba que las matemáticas no proceden por una proposición.
La segunda, que las matemáticas proceden por una proposición.
El proceder de las matemáticas indica la procedencia de las matemáticas mismas,
su génesis, su genética.
El ámbito de su diver-gen-cia y de su conver-gen-cia
estará señalada por su propio proceder.

[b] Proceder[1]

De estar pre-cedido por una pro-posición,
Esto, indicaría que la posición de las matemáticas como géneridad de lo génico matemático,
Uno
tendría esta generidad por la ley misma que ordena y disciplina cualquier ejercicio pensante.
El matema tendría que ser esta misma proposición
Que procede en tanto que ella,
pre-colocándose en su pre-posición,
pre-dispone el despligue del ejercicio pensante de las matemáticas.


[c] A tal respecto

El matema, de presentarse,
se presentaría siempre, y desde siempre,
bajo los parámetros de los signos y sus proporciones acaecientes
al claro de la re-presentación.
El presentarse del matema
ya siempre (y desde siempre) sería la re-presentación del matema en su matematicidad.
Lo presente del matema tendrá que ser la propia regulación de las proporciones que
los signos ocupan y pueden ocupar respecto al espacio que el presentarse del matema confiere, presenta.


[d] Paréntesis

Un matema no re-fiere, con-fiere; no re-flexiona, con-fecciona el ente.
Pre-disposición al uso acaecente del acontecer-instancia y quantum del quién:
Matema,
Que en tanto (quantum) presente factuante de sus presencias,
Re-presenta su propia comedia de equívocos y con-fusiones,
(posición-escena) ante la re-iteración de sus iterencias.

[e] Iterencia. Presencia y factorización de lo presente en tanto presente.


[f] Créditos, inversiones y réditos[2]

Si las matemáticas no proceden por proposición lo presente en tanto presente se presentaría desde el venir del signo matemático a la presencia. La re-presentación no sería el matema en tanto matema, sino el procedimiento mismo de la mente ante lo presente venido. Toda presencia se factualiza en el teatro de la conciencia.
Pero si el matema no es la re-presentación de lo presente, el matema sería el propio venir de lo venido al matema. Aportación particular del teatro a la presencia de lo presente. Los signos serían el arribo de la conciencia a lo real.

Nos hemos vuelto a encerrar.

[g] Si antes nos cuestionamos sobre sí respecto a nuestra segunda tesis sustituíamos la proporción por el enunciado y preguntábamos si las matemáticas procedian por enunciado, las matemáticas ¿podrían prescindir del símbolo para proceder a su meditación, a su diseño y a su peculiar puesta en escena?

[1] De-potenciación.
[2] Créditos, inversiones y ganancias

IV

La metafórica del palacio legislativo de la conciencia humana involucra trasladar a la meditación una noción tácita de derecho, esto, algo, eso que aristotélicamente podemos adivinar y que la dialéctica obliga paso a paso a definir (ousías).
Pero el derecho antes ¿puede ser simplemente la ley, cuando que ya antes de la ley sólo fue el juramento? (Matemáticas y escritura - Marca)
Antes del juramento sólo la sangre. Antes de la sangre sólo la materia inerte.

III

[a] Retornamos a nuestras dos tesis.

Si decíamos que las matemáticas no se rigen por una proposición, ¿hemos de entender que tampoco por un enunciado[1]?


[b] Ejemplo

¿Las matemáticas pueden prescindir del símbolo para proceder a su meditación, a su diseño y a su peculiar puesta en escena?
Que si no pueden prescindir de un símbolo, es que símbolo, todo símbolo, es fundamento fundamental.[2]
Pero ¿qué sabemos de la imaginación matemática?
¿Tenemos la mas mínima representación de cómo imagina un matemático?


[d] Dicho al paso

La imaginación no tiene un álbum o catálogo de imágenes para imaginar:
Uno: símbolos que entre abismos siluetan sus sigilios de piel, en piel, en silencio.

La mente, si prefieren hablar con esta voz, no es como un google o un ipad,
donde todo está archivado en presencias preservadas, pre-maquinadas,
en programaciones escalonadas de cada operación que la máquina tendrá que operar.
La única presencia del símbolo otorga la totalidad combinatoria en un único instante. No el tiempo del cálculo, el espacio a calcular.

La mente toma[3] todo desde el fondo de su mismo,
de su abismo temporal,
donde las mismas descargas siguen descargando el mismo secreto-abismo,
lo que se ha ido activando desde siempre para siempre jamás;
que las conexiones que hace la materia en esta dimensión
no tienen nada que ver con ningún símil ni con ninguna explicación.
Son parlamentos de temporalidad,
donde las disputas en el acaecer del ser presencian los tiempos pasados
desde la intención futura del querer.
Ahí los símbolos son in-fusiones de la conferencia del ser.

Pues las matemáticas, para no regirse por una base ni propositiva ni enunciativa,
preceden a toda logisación, son anteriores al uso lógico-lingüístico del signo,


[e] ¿Son meramente una semiótica de grado hiper-avanzado?

No, la matemática no procede ni por lógica ni por semiosis,
La matemática procede por matemas que le dan su propia (propicia) institucionalidad.
Esto, en su consecuencia más radical, dice que
las matemáticas no son ciencia ni ontología.
Las matemáticas son las matemáticas.
Así como la filosofía no es una ciencia ni una disciplina.
La filosofía es la filosofía.
¿Cómo imagina la imaginación matemática las imágenes de sus números,
cálculos y cuentas?


[f] Paréntesis

Resulta curioso comprender cómo la metafórica de las matemáticas
proceden del ejercicio de partir la piedra, incluso dividir y multiplicar.
¿Cómo podría haber matemáticas idealistas, realistas o pragmáticas[4]?
Sí existe la pragmática de la matemática
¿es esta simplemente la ingeniería?
O ¿podríamos considerar a la física como pragmática de la matemática?

¿De aquí cabría entender “las matemáticas” y no “la matemática”?
¿De que sean éstas muchas pero una?
¿Son ellas lo múltiple y lo único en su propio ser-ahí?

[1] “Lo que es necesario es enunciar que lo uno, que no es, existe solamente como una operación” Badiou, El ser y el acontecimiento, p. 34
[2] “En rigor, ya es por cierto decir demasiado cuando se afirma ‘hay Uno’, ya que el ‘ahí’ tomado como localización errante, concede a lo uno un punto de ser.” Badiou, p. 34.
[3] Re-toma.
[4] ¿Filosóficamente tiene sentido hablar de idealismo o realismo? ¿cuando somos epistemólogos o kantianos avant garde? ¿La pragmática es una epistemología? Si seguimos por aquí simplemente que cualquier cosa que se llame filosofía será un producto netamente escolar. Los filósofos no hacen filosofía, simplemente piensan: La única frase que cualquier filósofo no puede imitar: ¿Quién crees que eres tú para creer que puedes hacerme deje de pensar como pienso y me ponga a pensar para ti? ¿Qué significa pensar “como”? ¿El pensar se puede doblegar ante el discurso de la pregunta “cómo”? Sí así fuera, esto diría que el “cómo” es lo esencial, pero como el pensamiento del pensamiento se piensa sin ninguna razón, también ignora el “cómo”, le es indiferente para sí. En sí es otra cosa, pues es cuando el pensamiento habla de sí. Aquí es donde el silencio del pensamiento arriba al lenguaje. Aquí es también el territorio de la verdad, no existe ningúna verdad antes de eso. Pues el pensamiento es el pensamiento en el silencio silente del pensar “puro” el “discurso sin imágenes”.El “discurso sin imágenes” por otro lado es una metáfora que rompe con cualquier uso conceptual en el pleno campo de la exigencia conceptual. “Discurso sin imágenes” es el discurso de todo posivimismo, discurso que pretende la prueba, la comprobación y verificación de resultados cuando que ya el uso metafórico en el centro mismo del discurso devela un carácter terriblemente irónico del rechazo de la metafísica por el positivismo. Cuando Heidegger habla del discurso sin imágenes no lo habla, simplemente lo refiere, lo señala desde el emblema de la metáfora, su rostro, su cuerpo, más no su sabiduría que se entrega o se conoce en la noche del ser. Cuando habla del ser-ahí es ahí el advenir propicio del discurso sin-imágenes que hace poemas de piel, de viento, de presencia y de toda onomatopeya en tanto evento.